Los commitments es una película de 1991, dirigida por Alan Parker. Protagonizada por Robert Arkins, Johnny Murphy, Colm Meaney, Michael Aherne, Angeline Ball, Maria Doyle Kennedy, Dave Finnegan, Bronagh Gallagher, Félim Gormley, Glen Hansard,
Dick Massey, Kenneth McCluskey, Andrew Strong, y un largo reparto. Es
una coproducción de Irlanda, el Reino Unido y Estados Unidos, basada en
la novela homónima de Roddy Doyle.
Galardonada con el Premio BAFTA 1992 : a la mejor dirección; mejor montaje; mejor producción y mejor guion. Fue la primera colaboración de la banda The Corrs, que conocerían en este largometraje a su manager.
Coproducción GB-Irlanda-USA; Distrubida por 20th Century Fox
PREMIOS
1991: Nominada al Oscar: Mejor montaje 1991: Nominada al Globo de Oro: Mejor película comedia o musical 1991: 4 premios BAFTA: Mejor Película, director, montaje, guión adaptado. 6 nominaciones
En un barrio de trabajadores en Dublín Norte, Jimmy Rabbitte (Robert Arkins) un joven adolescente, sueña con fundar su propia banda de música soul, siguiendo el estilo de sus ídolos Otis Redding, Aretha Franklin, James Brown y Wilson Pickett
entre otros. Cuando sus amigos, primeros integrantes de la banda, le
preguntan el por qué de querer formar una banda de música negra, él
contesta: Los irlandeses son los negros de Europa. Los dublineses son los negros de Irlanda. Los de Dublin Norte son los negros de Dublin.
Comienza colocando un anuncio en un periódico, llamando a una
selección en el domicilio de sus padres. Muchos interesados empiezan a
aparecer, y con frecuencia son despedidos de entrada, con un portazo de
Jimmy. Finalmente Dean (Félim Gormley), Outspan (Glen Hansard), Steven (Michael Aherne), Derek (Kenneth McCluskey ), Mickah (Dave Finnegan), batería, que fue reemplazado después por Billy Mooney (Dick Massey), y un veterano trompetista Joey Fagan "The lips" (Johnny Murphy), que narra historias sobre su juventud en la cual había conocido y trabajado con famosos artistas; son seleccionados.
Los primeros ensayos musicales son caóticos. Jimmy decide agregar a un cantante, y conoce y se fija en Deco (Andrew Strong) cantando borracho en una boda de unos conocidos. Finalmente se agregan tres chicas del vecindario: Natalie (Maria Doyle Kennedy), Imelda (Angeline Ball) y Bernie (Bronagh Gallagher) a la parte coral. La banda elige el nombre de The Commitments
y empieza a presentarse en público en distintos ambientes, llenos de
entusiasmo y ambición. Pero pronto comienzan a aparecer las dificultades
entre los integrantes: celos, envidia, oportunismo, desengaños y
diferencias de carácter y artísticas comienzan a minar la escasa
disciplina del grupo. El futuro de la banda es inseguro.
CRÍTICAS DE LOS ESPECTADORES
14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Resulta que la semana pasada murió el genial Wilson Pickett (recomiendo encarecidamente que lo escuchéis, que por el nombre seguro que algunos no lo conocéis, pero por las canciones sí) y el menda convenció a su chica para ver juntos la peli "The Commitments" de Alan Parker ("Expreso de Medianoche", "The Wall", "Evita"...). Yo ya la había visto un par de veces pero a ella ni le sonaba, así que la resacosa tarde del domingo la aprovechamos para verla juntos.
La película está ambientada en 1988 en Irlanda. Un melómano decide crear un grupo de soul (algo insólito en Dublín) partiendo desde cero y ser su representante. Para ello escoge a colegas suyos que tocan "algo" de música y hace un casting para ocupar las vacantes.
La película es todo un homenaje al soul por un lado y una visión muy lúcida de la Irlanda de finales de los 80 por otro, con la problemática obrera y del paro como trasfondo.
Lo dicho, os la recomiendo encarecidamente, es ese tipo de pelis que atrapan al espectador sin hacer ningún tipo de alarde técnico.
La película es entretenida, tiene humor, ritmo; la música es buena, aunque no se sea un loco del soul.
Existen excesos argumentales evidentes que hacen que la película no sea muy creible, como presentar a gente de barrios marginales, en paro, marginados con perspectivas profesionales y vitales "nulas", y que de repente y no se sabe muy bien como; con que estudios, con que preparación, etc.; prácticamente de la nada y sin transición se convierten en virtuosos instrumentalistas, cantantes, etc.
De hecho en un momento determinado, el grupo se queda sin el batería, que es sustituido de forma inmediata y casi sin ensayos por un "descerebrado" y camorrista, que hasta ese momento hacía de guardia de seguridad y "gorila de puerta" en las actuaciones del grupo, y que carecia de ningún tipo de estudios o experiencia músical (y además luego lo hace de vicio en la primera actuación en que aparece).
Poco respeto a los profesionales del tema, y al esfuerzo que conlleva ser bueno de verdad.
Pero me reitero, la película te hace pasar un muy buen rato.
y no hacen como que tocan ( ya sabes, plano de una mano tocando la guitarra y luego la cara del actor cuando juega al “GuitarHero”..y ya esta).
La mejor película sobre gente que monta un grupo de música…te lo digo yo, que he estado en varios.
Posiblemente, en esta época de concursos como Factor X y Operación Triunfo, a la gente le parecerá poco creíble....
Una de mis películas favoritas, con una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Gracias a esta película descubrí el soul y grandes cantantes.
Jimmy Rabitte es un chico irlandés que su sueño es formar un grupo de soul, consigue formar una banda con sus amigos y conocidos, la banda hace versiones de canciones muy conocidas dentro de la música soul, como por ejemplo; Mustang Sally, Try a little tenderness, I never loved a man, Take me to the river.... Si la banda llego a tener tanto éxito fue gracias en primer lugar a Joey the lips, una mezcla de cura rockero y uno de los grandes personajes de la película, a Jimmy manager y creador de la banda y el gran Mikah Wallace.
En resumen una gran película sobre la música soul con el trasfondo de la Irlanda de finales de los 80. Una película injustamente valorada y poco conocida.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Las "entrevistas" de Jimmy consigo mismo son brutales y el final aunque un poco melancólico es muy bonito.
Manífico tributo a la música soul de la mano de Alan Parker, todo un experto en el género musical. Destaca la magnífica banda sonora repleta de grandes clásicos, el trabajo de montaje y un reparto tan carismático como desconocido, entre los que encontramos al alma máter de "Once": Glen Hansard.
18th May 2012 A great moment at
the Drive (EP) record launch when 10 past and present members of The
Capris join together on stage to finish the show with an unforgettable
rendition of Sing Your Own Song
Isidoro Aliaño - Keyboards Sebastien Aller - Mandolin Jesus Bolaño - Electric guitar Julio Cable - Electric Guitar Gabriel Finn - Acoustic guitar Ale Gamaza - Clarinet Ramón Pavón - Bass Raquel - Pavón - Violin Adrian - Pitts - Vocals and acoustic guitar Juanma Vilchez - Drums
Filmed and Edited by Martin Stringer www.martinstringer.com
Additional Camera Operators: Jordan Caylor Fernando Pedmonte Saavedra Jesus Heredia Luque
Thanks to all at the record company discos DelRollo
Un 9 de febrero de 1980, un montón de jóvenes
unidos por la música fraguaban sin saberlo el germen de la llamada
movida madrileña. En la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica
de Madrid se juntaron 1.000 personas para escuchar a los grupos que molaban
en la escena pop del momento: Alaska y Los Pegamoides (Olvido Gara,
Carlos Berlanga, Nacho Canut, Eduardo Benavente, Ana Curra), Nacha Pop
(con Antonio Vega), Paraíso (con Fernando Márquez, El Zurdo),
Mermelada, Mamá (con José María Granados), Trastos, Mario Tenia y Los
Solitarios... y Tos. Porque el embrión de Los Secretos, liderado por los
hermanos Enrique, Álvaro y Javier Urquijo, había perdido a su batería,
José Enrique Cano, Canito, atropellado por un coche en la Nochevieja de 1979.
El homenaje al músico de Tos
se fraguó entre copas en La Vía Láctea y el Penta (bares emblemáticos
de Malasaña): lo hablaron Enrique Urquijo (que luego desaparecería
también de forma trágica en 2001) y José Vegas, programador cultural de
la Escuela de Caminos. Y se hizo.
Caminos abrió senda luego a centenares de conciertos: Derribos Arias,
La Mode, Aviador Dro. Las aulas eran camerinos y los pupitres mesas de
maquillaje. También proliferaban las actividades cinematográficas.
Además, un enrollado director de la escuela (José Antonio
Torroja, padre de Ana, la cantante de Mecano) apoyaba ese festivo jaleo
cultural. La Universidad y las radios animaban entonces la escena de la
ciudad. En el homenaje a Canito no se vendieron entradas, se repartieron invitaciones a los radioadictos:
los oyentes de Radio 2 (en Radio Nacional), de Onda Dos (Radio España) y
Radio Popular FM. Entonces no había convocatorias por SMS o redes
sociales en Internet. El imán eran los micrófonos.
"Muchos de los que abarrotaron aquel concierto del 9 de febrero no
sabían bien quién era Canito, pero para casi todos significó el
nacimiento de la nueva ola madrileña", escribió en este diario la
periodista Amelia Castilla, que vivió ese día "al lado del escenario, en
segunda fila". Porque aún no se hablaba de movida, esa etiqueta que
duró toda la década de los ochenta.
Los que se dieron cita en Caminos convivían en el panorama sonoro con
el rock urbano de Burning, Leño y Asfalto, pero saltaron a la
posteridad en un cóctel estético y musical que mezclaba el glam, el punk, el tecnopop y atisbos de poesía urbana. La década de los ochenta tuvo su etiqueta: la movida.
Los buceadores en el baúl de los recuerdos pueden sumergirse en YouTube y en la videoteca de RTVE, que recupera imágenes del espacioPopgrama ,
que registró el documento. En abril de 2006 hubo un recuerdo musical, además de
una exposición fotográfica y debates sobre la movida y la labor
cultural de la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de
Madrid. Lo organizó David Novaes, entonces "un chavalillo de 16 años"
que disfrutó aquel día histórico de 1980 dedicado a un músico ausente.
Te ofrezco una joya que he recuperado
del archivo de TVE: el famoso concierto-homenaje a Canito, el primer batería de
'Los Secretos', que falleció en accidente de tráfico. Por entonces,
'Los Secretos' todavía no existían con ese nombre, y el grupo se llamaba
'Tos'. El concierto fue emitido en 'Popgrama' en 1980, y ha sido
tradicionalmente considerado como el nacimiento de la movida madrileña.
La idea de la celebración del concierto surgió de una conversación entre Enrique Urquijo, líder del grupo Tos, embrión de Los Secretos
y y José Vegas, programador cultural de la Escuela de Ingenieros de
Caminos, que tuvo lugar en locales emblemáticos de la Movida Madrileña
como El Penta o La Vía Láctea.
El objetivo no era otro que el de homenajear a José Enrique Cano Leal (Canito), trágicamente fallecido en accidente de tráfico el 1 de enero de ese mismo año.
La iniciativa fue apoyada sin ambages por el entonces Director de la Escuela, José Antonio Torroja, padre de Ana Torroja, quien poco después se convertiría en vocalista de Mecano.
El concierto fue gratuito y las entradas se distribuyeron a través de Radio 2 de Radio Nacional de España, de Onda Dos (Radio España) y Radio Popular FM.
El concierto fue retransmitido en directo por la frecuencia modulada de Radio España y por el programa de Televisión españolaPopgrama, conducido por Carlos Tena y Diego A. Manrique.
Tos
Mermelada
Alaska y los pegamoides
Nacha Pop
Trastos
Paraiso
Los Bolidos (Ls Rebeldes)
Mama
Manolo Tena y Los Solitarios
Colofon final / Ahi viene la plaga
Movida madrileña
Madrid por la noche. Desde la Movida siguen en el vocabulario madrileño expresiones como Madrid nunca duerme, Esta noche todo el mundo a la calle o Madrid me mata.
La Movida madrileña fue un movimiento contracultural surgido durante los primeros años de la Transición de la Españaposfranquista, que se generalizaría y convertiría muy pronto en la Movida española y se prolongó hasta mediados de los años ochenta, comenzando con el renombrado Concierto homenaje a Canito promovido por los que posteriormente se convirtieron en Los Secretos y teniendo su primer refrendo multitudinario en 1981 con "El Concierto de Primavera" de la Escuela de Arquitectura.
Los programas musicales de Radio España, con Jesús Ordovás, Rafael
Abitbol y Gonzalo Garrido; Radio Popular, con Julio Ruiz; Radio
Juventud, con Paco Pérez Bryan, Sardinita, Roberto Loya; Radio Centro,
con Javier Díaz, etc. fueron los medios fraguadores y difusores de la
Movida. Los fanzines (a falta de revistas que reflejaran el fenómeno)
dieron entidad literaria y catalogaron las estéticas y eventos de la
Movida en Madrid. Destacaron La Pluma Eléctrica, 96 Lágrimas y Du Duá, de Sardinita; Rockocó, de Miguel Trillo; Ediciones Moulinsart, de Pepo y Kiko Fuentes; Mental, de Juan Mental; Banana Split, de los hermanos Astudillo. Más tarde aparecieron las revistas La Luna y Madrid Me Mata de Oscar Mariné, y otras publicaciones financiadas por los ayuntamientos de Madrid y de Vigo (donde también tuvo lugar la conocida como Movida viguesa). Publicaciones como las citadas fueron el baluarte del movimiento, que halló reflejo en algunos programas televisivos como Musical Expréss, Popgrama, La bola de cristal, Si yo fuera presidente de Fernando García Tola y La edad de oro de Paloma Chamorro, y tuvo sus cronistas a Fernando Márquez en fanzines (Kaka de Luxe, La Liviandad del Imperdible, El Corazón del Bosque) y su obra literaria, Sardinita en los fanzines y su columna en la revista La Luna de Madrid, en el escritor y periodista Francisco Umbral desde su columna en el diario El País; sus cantantes en Enrique Urquijo, Antonio Vega, Paco Clavel, Santiago Auserón y Olvido Gara (más conocida como «Alaska»), su poeta en Eduardo Haro Ibars, su tebeo en Madriz, su graffitero en Juan Carlos Argüello (Muelle), sus ídolos artísticos en Andy Warhol y Miquel Barceló y sus lugares de culto en Rock-Ola, La sala Carolina, El Sol, El Pentagrama, La Vía Láctea, Marquee, El Jardín, El Escalón, etc.
La noche madrileña siempre fue muy activa (léase a Gómez de la Serna,
por ejemplo, en sus crónicas sobre el Madrid de mediados de siglo) no
sólo por las salidas nocturnas de los jóvenes, sino a causa de un
interés inusual en las llamadas culturas alternativas o underground.
Todo ello había estado germinando desde los movimientos culturales
juveniles que anteriormente, a través del boom turístico, habían llegado
del resto de Europa en los sesenta y setenta
y que, tras la caída de la dictadura y con el cambio de régimen,
encontrarían ya un terreno abonado para desenvolverse completamente. Fue
parte del cambio y liberalización cultural e ideológica a que se
abriría la gran mayoría de la sociedad española en general.
Los comienzos de lo que después se ha conocido como La Movida
Madrileña fueron entre 1977-1978 alrededor de los grupos musicales de la
Nueva Ola Madrileña, primera hornada punk en Madrid a imitación de lo
que sucedía en varias ciudades anglosajonas (Londres, Nueva York, Los
Ángeles) en esos mismos días.
Esos grupos musicales tienen un denominador común: sus maquetas
(entonces no había sellos independientes y grabar un disco era muy
difícil) sonaban en los programas musicales de Onda 2 (Radio España),
"Dominó" de Gonzalo Garrido, ¨Dinamita¨ de Rafael Abitbol, Jesús
Ordovás, Mario Armero, Patricia Godes,
etc.; Julio Ruiz, que en principio no apoyó el punk ni la Nueva Ola,
terminó programando los grupos de la Movida en su "Disco Grande", de
Radio Popular. Paco Pérez Bryan, que en principio sí apoyó el punk
(Ramoncín a la cabeza), en "El Búho", en Radio Juventud, se inclinó más
por los grupos de Chapa, Rosendo, Miguel Ríos, etc.
Nacido en Madrid,
el movimiento tomó muy pronto una envergadura mucho mayor a nivel
sociológico y nacional, extendiéndose miméticamente a otras capitales
españolas, con la connivencia y aliento, a pesar de su desconocimiento y
desconexión, de algunos políticos, principalmente socialistas, entre los que destacaría el entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván,
que había estudiado profundamente desde un punto de vista sociológico
la cultura marginal juvenil (véanse los ensayos contenidos en su obra El miedo a la razón). El apoyo político a esta cultura alternativa pretendía mostrar un punto de inflexión entre la sociedad franquista
y la nueva sociedad de la democracia. Esta imagen de una España
"moderna", o cuanto menos abierta a la modernidad, sería utilizada
internacionalmente para combatir la imagen negativa que el país había
adquirido a lo largo de cuatro décadas de dictadura. No obstante, y a
pesar de este movimiento contracultural, gran parte de las estructuras
sociales y económicas del país eran heredadas del régimen anterior.
Por su parte, la aparición de sellos independientes de grabación discográfica (DRO, MR, Nuevos Medios, Spansuls, TicTac, Tres Cipreses, etc.) colaboró en la difusión de música que las multinacionales del disco no patrocinaban.
Fanzines y prensa contracultural (del Rrollo a la Movida)
Prensa, La prensa genuina de La Movida
fueron los fanzines; con un contenido preponderantemente musical, pero
no exclusivamente, los medios artesanales reflejaron e impulsaron el
verdadero espíritu de La Movida,
hasta entonces conocida como "el rrollo", y contribuyeron a la creación
de una identidad común. Premamá, (Prensa Marginal Madrileña) de La
Cochu (Laboratorios Colectivos Chueca) con su oficina en la calle
Augusto Figueroa, agrupaba a los primeros de la época: Mmmm...!, Muá,
Muasica, Diario Desarraigado, Schmurz, Pchi-Pchi y otras (todos de 1976 a
1978). Después, el rompedor de esquemas "96 Lágrimas" (1980 - 1982),
"La Pluma eléctrica" (1982), "Grátix" (1983), "Du-Duá" (1983) y un
sinfín de otras publicaciones, hasta la aparición de las revistas La Luna (1983), junto con Madrid Me Mata (1984) de Oscar Mariné, y posteriormente Madriz (1985).
Fotografía. Aparte de Alberto García-Alix, hay que hacer una mención especial para el fotógrafo 'outsider' de la movida, pero esencial, Gorka de Duo que fue el único de éstos que fotografió y acompañó a Andy Warhol, así como de Ouka Leele o Pablo Pérez Mínguez (PPM). También destaca Miguel Trillo, que más que a los grupos musicales, fotografió (y fotografía) a los grupos urbanos.
Años después de esta época, se hizo una encuesta sobre los temas
musicales más populares y emblemáticos de la movida, cuyos resultados
fueron los siguientes, por orden desde el más votado: