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martes, 24 de mayo de 2016

La "Princesa" de Joaquín Sabina




En 1985, Joaquín Sabina aún no era Joaquín Sabina. Bueno sí, pero por decirlo de una manera menos críptica: Joaquín Sabina, ese cantante y compositor mainstream que hoy todos conocemos y que gusta —o no gusta— a todo tipo de públicos, no era el artista de éxito masivo que es ahora. En 1985, Joaquín Sabina aún no llenaba estadios, no actuaba con lo más granado de la música española e hispanoamericana, no vendía miles de álbumes, no nos daba el coñazo hablando sin parar de sus amigos los poetas, de sus vírgenes, de sus gatos o de la tauromaquia, y no iba por la vida con su disfraz de tipo respetable ni, por supuesto, cenaba con el Rey actual y su señora esposa. Iba con su chupa de cuero, su diccionario de habla obrero, sus malos aires, sus respuestas incordiantes, su alma de pendejo, su lenguaje sincero y su tabaco negro.
Antes de que una embolia le pusiera el freno, en el 2001, la vida de Joaquín Sabina corría muy deprisa. Famosa es la anécdota sobre las decenas de personas que tenían la llave de su magnífico piso en el barrio madrileño de Tirso de Molina y que, tanto en su presencia como en sus largas ausencias, montaban ahí las fiestas. O, sencillamente, iban a charlar, a tomarse una cerveza o a esnifar y fumar alguna cosita. Después de salir del hospital, recuperado y aleccionado por el susto, Sabina cambió la cerradura y dio un giro radical a su vida.

O no tan radical. Supongo que tendría altibajos. Tuve la suerte, la oportunidad y el honor de que el maestro se fuera de marcha con nosotros (sí, sí, textual, él fue quien se vino con varios de mis amigos y conmigo de copas dado que conocíamos al mayor y mejor de los representantes artísticos de España) y puedo afirmar que, ese día-noche-madrugada al menos, no se comportó como una Hermanita de la Caridad que digamos. Supongo que los genios son así, impredecibles. Sólo se apaciguó un poco cuando, de improviso, aparecieron otros dos genios musicales y humanos que hicieron de bálsamo en la aventura: Serrat y Miguel Ríos.


Pero volvamos al año 1985, año de nacimiento de "Princesa" y del primero de sus grandes discos, aun de vinilo (¡¡qué recuerdos!!). Juez y parte es un disco magnífico. Empezando por el envoltorio, sencillo pero cargado de simbología. En la portada, un desafiante Sabina parece estar mirando directamente a los ojos del oyente, sosteniendo un cigarrillo en la mano derecha, y enfundado en unos pantalones de cuero, con esa actitud tan suya, en la que parece estar diciendo, soy más chulo que un ocho. Sentado en medio de una habitación vacía, en la que tan solo se ve una guitarra eléctrica y una máquina de escribir, las dos herramientas fundamentales en cualquier cantautor que se precie.

Disco autorreferencial y narrativo (originalmente se iba a llamar Primera Persona del Singular y luego Descaradamente Personal), a diferencia del anterior donde lo doméstico era visto como lugar a abandonar (Juana la Loca, Pisa el acelerador, Negra noche) aquí muchas situaciones se desarrollan en ese espacio, lo domestico (Rebajas de enero, Incompatibilidad, Princesa). Digamos: el gato callejero se ha domesticado, pero no castrado. Si Sabina ha presumido de haber tenido no menos de tres juventudes en su vida, del mismo modo podríamos conjeturar que ha habido otras tantas madureces y es en la primera (o segunda) de ellas en las que parece situado el sujeto que compone "Juez y Parte": “Hoy

ya retirado, sólo robo y mato por necesidad”, “Hoy como caliente, pago mis impuestos, tengo
Su casa y sus gatos
pasaporte/Pero algunas veces pierdo el apetito y no puedo dormir”, “Tenemos estufa, dos gatos y tele en color/(…) Emociones fuertes buscadlas en otra canción”).

Sin embargo, inmediatamente después de la edición del disco Sabina debió salir al cruce de comentarios que lo acusaban de apólogo de lo marginal. Es que el aburguesamiento es sólo un condimento. Desde el título mismo, pretende caracterizarse por un movimiento de ida y vuelta. La oposición Juez/Parte entendida como legalidad/marginalidad. Se mueve oscilando entre espacios opuestos, devenido en héroe gracias a esa posibilidad de atravesarlos.

¿Y qué se puede decir del interior? Pues que contiene diez canciones chulísimas, que ya mostraban a un artista inmenso, y que presagiaban que lo mejor estaba por venir. Se abría la cara A del disco, con “Whisky sin soda”, con música de Hilario Camacho, y letra del propio Joaquín. Toda una declaración de principios, en la que por ejemplo, Sabina ya advertía a quien tuviera oídos para escuchar que había vendido “por amores y no por dinero, mi alma a Belcebú y de las dos majas de Goya, prefiero la misma que tú”; “Cuando era más joven” dibuja un autorretrato sobre la época en la que el jienense empezaba a buscar su norte, viajando siempre en trenes con destino hacia el norte; “Ciudadano cero” suponía su primera incursión en el, ejem, ejem, género negro, y cuenta la historia de un tipo que un día decide ser noticia en los telediarios, coge una escopeta y arma la de Dios es Cristo, cargándose a 17 inocentes que pasaban por allí; “El joven aprendiz de pintor” es un tema en el que el de Úbeda juega a pronosticar cómo será el futuro cuando se vea tocado por la varita mágica del éxito; en “Rebajas de enero” Joaquín cuenta una historia de amor de esas que en discos posteriores se harían tan populares y que tanto gusta a su público más fiel; “Kung Fu”, envuelta en un falso directo, es el retrato de una banda de delincuentes tocados por ese halo romántico con el que el mejor Joaquín sabe revestir a personajes marginales, como ya había hecho anteriormente con el delincuente juvenil Jero en la canción “Qué demasiao”; en “Balada de Tolito” el protagonista es un mago que se gana la vida de tren en tren, haciendo trucos y juegos malabares, y cuya vida nos mostró en prime time la TVE en el programa “Vivir cada día”, cuando sólo había dos cadenas y nadie en este país sabía que cojones era eso del prime time; “Incompatibilidad de caracteres”, a ritmo de
swing, es una divertida muestra de lo que se ha dado en llamar la lucha de los sexos. Cerraba el disco “Quédate a dormir” una canción magnífica que quedó eclipsada entre tantos buenos temas, pero que escuchada ahora, treinta años después de ser grabada, me parece quizás la mejor de toda la colección.



Pero, de largo, la canción más exitosa fue "Princesa". Y no es de extrañar. Se trata de una canción en la que Joaquín dibuja con trazo firme el retrato conmovedor de un antiguo amor que ha recorrido el camino sin retorno que lleva de ser una princesa, con la boca de fresa, a una yonki marchita incapaz siquiera de sonreír. Aunque la mayoría de la gente piense que esta es la primera versión de este tema, hay que señalar que no es así, pues en el año 1982, se publicó una versión en el disco "Seguir viviendo" del cantautor malagueño Juan Antonio Muriel, que era el coautor de la canción, —él se había encargado de la música y Joaquín de la letra—, con algunos versos distintos a la versión popularizada por el propio Joaquín. la presentó en el Festival de Benidorm y quedó segundo en aquella edición.

 

Javier Ojeda con su libro
Pongo un extracto de lo que el propio Muriel contaba en el libro "Una historia del popmalagueño 1960-2009", de Javier Ojeda, cantante del grupo Danza Invisible, de cómo se gestó el tema:

"Joaquín y yo (quien habla es Muriel en primera persona) nos conocimos cuando tras una actuación me dice: <<Oye, me encanta lo que haces, a ver si algún día hacemos algo juntos>>. Al poco nos hicimos amigos. Entonces, con José Luís (Umbral) y José María (Alonso) tocábamos mucho por ahí. Un día va un fotógrafo llamado José Luís (Álvarez) y nos dijo que teníamos que montar en Málaga algo como lo que hacíamos en Madrid. Al cabo del año y medio me llama y me dice <<Ya tengo el local y quiero que lo inauguréis tu y José Umbral, que sois malagueños>>. Era el Zambra, lo tenia a medias con Mike (Miguel Gallego), que era director artístico del Teatro Lara, uno pequeñito. No encontré a José Umbral y llamé a Joaquín Sabina para tocar durante un mes. No había mucha pasta, pero... Me dijo que encantado, además contábamos con una casa que nos cedía una amiga en Fuengirola, cerca del Hotel Las Pirámides, yo tenía coche... Nos vinimos desde Madrid con José María, que estaba entonces encandilado con el Guru Maharashi y Patricia (Quiroga). ¡ Menudo viaje nos dieron el José María con el Guru Maharashi y Joaquín con el miedo a la carretera. En cada curva se me pegaba al lado repitiendo mi nombre en crescendo.

Joaquín y yo vivimos una historia muy apañá en Málaga. Nos íbamos a ver a la gente del grupo de teatro de Mike y ellos venían a vernos a nosotros. Uno de los que más interés tenía por saber de Madrid era, por cierto, Antonio Banderas, muy amigo nuestro. Regresamos a Madrid después de estar un mes allí, pero al Zambra volvimos ya por separado Joaquín y yo. Fue también Krahe y mas gente... El Zambra fue mítico.

¡Ah, lo de <<Princesa>>! Joaquín me dijo <<Hay que ver que no tenemos ninguna canción hecha juntos>>. A ver que te parece ésta. De puta madre, le dije, me la llevo. Esa letra estuvo como dos meses en mi casa. Un día la saqué y empecé a ponerle música, pero me sobraba un verso. Quitándolo me cuadraba todo. Se la toqué a Joaquín y me dijo <<¡A tomar por culo el verso!>>. Entonces empezó a tocarla él y se equivocó. Y sin saberlo suprimió unos acordes de la música. A mi me pareció bien así. Por tanto yo le quité unos versos y él a mi unos acordes de paso. Cuando Joaquín la regrabó le cambió partes de la letra. Yo, cuando la hago, sigo cantando la versión antigua. Seguimos teniendo muy buena relación, pero ahora la verdad es que no nos vemos. Ten por seguro una cosa: Joaquín escribe como la madre que lo parió."


¿Y que se sabe de la protagonista de la canción, de la Princesa?. Pues es curioso, pero documentándome sobre su origen, me topé con el comentario anónimo de un tipo que (al parecer) sabe la historia de la protagonista. Y decía lo siguiente:

"La Princesa de Sabina vivía en Logroño, de padre húngaro y madre española. Nacida en Gran Bretaña. Era muy inteligente, rubia y muy guapa y de mente voladora. Su nombre, Ariana. La última vez que la vi fue en las Navidades del 1998 0 del 1999 en Logroño. Dijo que vivía en Alemania y que estaba metida en el mundillo del cine. Esta chica es la verdadera Princesa, la de los gurús y la de los labios de fresa. Ahora tendrá 60 años (Sabina tiene 66). En ninguna web ha salido su identificación real."

Sea como fuere, y a pesar de que según una multitudinaria encuesta la mejor canción de Sabina es "Contigo" (y a mi me lo parece), "Princesa" es, sin duda, el mejor tema del disco y uno de los mejores exponentes de esta etapa. Un tema que lleva directamente al título del LP: Juez y Parte. “Con qué ley condenarte/Si somos juez y parte/Todos de tus andanzas” se llega a preguntar el sujeto-héroe que le habla a la Princesa. Aunque no es gran cosa musicalmente (incluso la guitarra falla en dar un solo, limitándose a repetir la introducción) el enfoque vocal, entre dolido y agresivo da la medida justa para lo que quiere transmitir. Incluso el sintetizador juega a remarcar el tono dramático que se quiere imponer.


Y, por último. Curioseando por ahí, me encontré con esta pagina web que trata de los amores de Sabina (no habla de la tal Princesa, pero es interesante).
 

viernes, 1 de agosto de 2014

El Club de los 27


  
El club de los 27 es una expresión utilizada para referirse a un grupo de grandes músicos que fallecieron a la edad de 27 años. Por lo general, dichas muertes están relacionadas con casos de abusos de alcohol y drogas. La lista original incluye al músico de blues Robert Johnson (considerado el primer miembro del grupo), Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. A esta lista se le agregó el caso de Kurt Cobain, que fortaleció la leyenda urbana de que las muertes de grandes músicos a esta edad son inusualmente comunes y, ultimamente, Amy Winehouse, la última celebridad en fallecer a esa edad.

El Club de los 27 cuenta actualmente con más de 30 músicos famosos 
repartidos por todos los rincones del planeta. La casualidad de su edad no ha pasado inadvertida para los amigos de las conjeturas que llevan décadas preguntándose si "los 27" están malditos para los músicos rebeldes. Pero la realidad muchas veces se dedica romper parte de la leyenda. Según un estudio publicado en 'British Medical Journal', aunque se triplica el riesgo en los cantantes de morir prematuramente entre los 20 a los 30 años, los 27 no representan una edad especial y sus muertes se deben más a los malos hábitos que a los años.

Un dato interesante es que el mayor número de estas muertes se produjo especialmente en la década de los 70, mientras que a finales de los 80 no hay ninguna. Quizá se deba a que a mediados de los 80 se mejoraron los tratamientos por sobredosis de heroína, por ejemplo, o a que hay un cambio en la tendencia musical pasando de la supremacía del hard rock y su estilo al límite, al pop, con su aire más tranquilo.


Pero ojo: muchos otros se quedaron en el camino antes incluso de llegar a cumplir esos 27. Sid Vicious, de los Sex Pistols, que dejó este mundo a los 21, hizo suyo el eslogan: “Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver”. Y otros tantos, desgraciadamente, siguieron su maldito ejemplo (✸ apreciación personal):


Amy Winehouse: 1983 – 2011 (27 años)
La encontraron muerta en su casa, el pasado 23 de julio. Circunstancias de su fallecimiento: ncontrada muerta en su apartamento tras sufrir un colapso derivado de una abusiva ingesta de alcohol.







Brian Jones: 1942 – 1969 (27 años)
El guitarrista y miembro fundador de los Rolling Stones fue hallado muerto en la piscina de su granja de Sussex (Inglaterra). Causa de la muerte: Aunque los informes médicos indicaron que falleció por culpa de un ataque de asma, su muerte sigue siendo uno de los grandes misterios del rock and roll. Lee este reportaje e igual te aclaras.



 


Janis Joplin: 1943-1970 (27 años)
La primera mujer en convertirse en estrella de rock salió la noche del 4 de octubre de 1970 a emborracharse. Estaba celebrando que la sesión de grabación de Pearl (álbum que se publicó después de su muerte), había salido bien. 18 horas después encontraron su cuerpo inerte en su habitación. Causa del fallecimiento: sobredosis de heroína.



 


Jim Morrison: 1943-1971 (27 años)
Existen varias teorías en torno a la muerte del carismático líder de The Doors. La oficial es que murió de un paro cardiaco en la casa que compartía con su novia, Pamela Courson, en el barrio Le Marais, en París. Pero también hay versiones que afirman que murió en los baños del club Rock´n´Roll Circus, también en la capital francesa, por una sobredosis de heroína. La última y más extravagante de todas, sobre todo impulsada por sus más acérrimos fans, es que todavía está vivo y que bajo su lápida del cementerio de Père-Lachaise (París), sólo hay un saco con dinero. Causa de la muerte: paro cardíaco.



 


Kurt Cobain: 1967-1994 (27 años)
El rey del grunge también se fue joven con sus tormentos a cuestas. Causa del fallecimiento: Aunque hay bastantes teorías (incluso que Courtney le asesinó), lo más probable es que se pegara un tiro.



 


Richey James Edwards: 1967 – 1995 (27 años)
El paradero del guitarrista y letrista de los Manic Street Preachers sigue siendo hoy una incógnita. El 1 de febrero de 1995, día que él y su banda debían emprender rumbo a una gira por los Estados Unidos, desapareció. Meses, e incluso años, después hubo algunos testigos que afirman haberlo visto en Gales, en Lanzarote, Fuerteventura o La India. Pero lo cierto es que nunca más dio señales de vida. Causa de la muerte: Aunque técnicamente no hay fallecimiento, el 23 de noviembre de 2008 la justicia británica archivó el caso, y declaró a Edwards “presunto muerto”.



 


Eduardo Benavente: 1962 – 1983 (21 años)
Fue el líder de una de las bandas de culto de la movida madrileña, Parálisis Permanente. Causa de la muerte: Eduardo murió en un accidente de tráfico volviendo de un concierto, en el que sobrevivió Ana Curra, que era su novia y la conductora del vehículo.



 


Buddy Holly: 1936 – 1959 (22 años)
Fue una de las más tempranas estrellas de rock. Un nefasto día tomó una mala decisión: decidió alquilar una avioneta porque el autobús que lo llevaba de gira por Iowa tenía estropeada la calefacción. Causa del fallecimiento: accidente de avioneta.



 


Aaliyah: 1979 – 2001 (22 años)
La muerte de la joven actriz y cantante de R&B causó una gran conmoción en EE.UU. Causa de la muerte: accidente del avión privado en el que viajaba de Bahamas a Miami. Las ocho personas que le acompañaban también fallecieron.



 


Robert Johnson: 1911 – 1938 (27 años)
El rey del blues inventó, medio siglo antes de su nacimiento oficial, el rock and roll. Sólo le dio tiempo a grabar 29 canciones antes de morir. Causa de la muerte: dicen que murió al beber whisky envenenado, que le proporcionó un marido celoso. No hubo autopsia.



 


Jimi Hendrix: 1942 – 1970 (27 años)
El mejor guitarrista de rock and roll de todos los tiempos tampoco pudo evitar una muerte temprana, y en este caso, además, muy desagradable. Causa del fallecimiento: Hendrix murió atragantado por su propio vómito, después de ingerir altas dosis de alcohol y pastillas.



 


Ian Curtis: 1956 – 1980 (23 años)
El líder de Joy Division no pudo soportar los problemas de salud derivados de la epilepsia que sufría y la depresión que le causó su divorcio. Causa del fallecimiento: se ahorcó en la cocina de su casa.



 


Gram Parsons: 1946 – 1973 (26 años)
El líder de los Flying Burrito Brothers, padre del country rock, y también muy amigo de Keith Richards, que le puso de apodo El Jinete Cósmico. Causa de la muerte: Parsons murió de una sobredosis de heroína en el hotel Joshua Tree de California.



 


Nick Drake: 1948 – 1974 (26 años)
Al melancólico cantautor, creador de obras maestras como "Pink moon", le pudo la depresión y sus tormentos. Causa del fallecimiento: se suicidó atiborrándose de antidepresivos.



 


Cliff Burton: 1962 – 1986 (24 años)
El bajista de la primera formación clásica de Metallica (el primero por la izquierda en la foto), sólo pudo formar parte del grupo durante tres años, de 1983 a 1986. Causa del fallecimiento: el autobús de la gira que llevaba al grupo perdió el control, el bajista salió despedido por una de las ventanas, y el vehículo le cayó encima, aplastándolo.



 


Duane Allman: 1946 – 1971 (25 años)
El fundador, y guitarrista, de los gigantes Allman Brothers Band murió sólo unos años después de la publicación del álbum At fillmore east. Causa del fallecimiento: Duane, que viajaba a gran velocidad con su Harley Davidson por las calles de Macon (Georgia), no pudo esquivar un camión y se estrelló contra él.



 


Randy Rhoads: 1956 – 1982 (25 años)
Todavía escuchamos Mr. Crowley y cuando llega el solo de guitarra maldecimos a aquella avioneta. El olfato de Ozzy Osbourne acertó: Randy Rhoads fue uno de los mejores guitarristas de su generación. Causa del fallecimiento: un ocioso y estúpido viaje en avioneta se lo llevó para siempre.



 


Ritchie Valens: 1941 – 1959 (18 años)
Su carrera sólo duró ocho meses, pero una de sus canciones se convirtió en eterna: La bamba. Causa de la muerte: murió en el mismo accidente de avión que Buddy Holly.



 


Otis Redding: 1941 – 1967 (26 años)
El genio del soul, muy de moda ahora gracias a Jay Z y Kanye West (han sampleado uno de sus temas), ni siquiera le dio tiempo a disfrutar de su primer éxito, Sittin’ the dock of the bay. Causa del fallecimiento: la avioneta en la que viajaba se estrelló.



 


Darby Crash: 1958 – 1980 (22 años)
La muerte del cofundador del grupo punk angelino The Germs quedó completamente eclipsada por el asesinato de John Lennon, que tuvo lugar sólo un día después. Causa de la muerte: se metió intencionadamente (sí, fue así de triste) una sobredosis de heroína.



 


Sid Vicious: 1957 – 1979 (21 años)
El joven bajista de los Sex Pistols no soportó la muerte de su novia, Nancy Spungen, por la que testificó en el juicio como presunto autor del homicidio. Causa del fallecimiento: Sid le pidió a su madre que le inyectara una sobredosis de heroína.



 
The Notorious B.I.G.: 1972 – 1997 (24 años)
Era el rapero más famoso de la costa este de los Estados Unidos, pero su fama no era plato de buen gusto para todos. Causa de la muerte: Tres disparos desde un coche atravesaron el cristal del automóvil en el que viajaba B.I.G., impactando contra su pecho y causándole la muerte.



 


Tupac Shakur: 1971 – 1996 (25 años)
Era el otro rapero más famoso de la época y rival de Notorious B.I.G. Causa del fallecimiento: Igual que su enemigo, Tupac murió de cinco balazos en el pecho, propinados por un coche que se paró al lado suyo en un semáforo en rojo.




UNA CURIOSIDAD: Courtney Love es gafe (y canta como un pollo, añado yo)

La pareja de Kurt Cobain es de esos personajes que concitan el desprecio unánime de los fans de Nirvana ya que, según ellos, se acercó a Cobain por interés en su cartera. En un libro, el ex novio la define como «alguien que te puede dejar sin calcetines». Pero su relación con el club del 27 es amplia. Además de Cobain, se relacionó sentimentalmente con Pete de Freitas, batería de Echo And The Bunnymen, que murió a los 27 años. Y su padre, Hank Harrison, fue manager de Pigpen McKernan (de Grateful Dead), que también falleció a los 27.